La vida fluía lenta, pasiva y melancólicamente
solía sentarme a mirar el cielo amando todo, sin saber por qué.
Mi alma reposaba en el tormento de la soledad
Tenía alegría alborotada pero entristecida.
Bastó un destello proviniente de tus dedos mezclándose con una necesidad primitiva, amor Después de ti no sé qué podría venir
para bien o para mal nada jamás será igual
Ahora en tus labios y con tu silueta grabada en la retina de mis ojos
la belleza no es sólo belleza, si no representa algo más.
Me suelo sentar a mirar el cielo amando todo
Porque todo me recuerda a ti
El sabor de tu piel, la calidez de tus hombros
Tus lunares y tu voz de arrullo
Mi alma reposa tranquila en tu mirar
tu alma hermosa es la raíz de mi alegría alborotada y feliz.
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