Y rezamos para no perder, para poder amar, para ser amado, rezamos para no olvidar, para poder continuar, rezamos para poder comer, para poder bailar, para que la muerte se haga de vista gorda con nosotros, rezamos por todo y por nada y además pedimos a los demás que recen por nosotros, porque un rezo ajeno nunca está demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario