Y para no romper lo que en el pasado fuimos, concretamos ciertos deseos prohibidos.
Nunca nadie nos acompaña a cada momento, nunca nadie ve lo que en verdad hacemos.
Ese sentimiento de ser descubierto infraganti, de poner en riesgo algo tan maravilloso, tan solo nos ponemos, ponemos al borde del abismo algo que costó construir.
Acá nuestros deseos y manías ilícitas y fortuitas nos llevan a cometer ciertos actos censurados, la censura ante los ojos de los demás, el placer y escondidos pensamientos acurrucados en tu pecho.
Hoy no hice nada malo, Hoy.
Nunca nadie nos acompaña a cada momento, nunca nadie ve lo que en verdad hacemos.
Ese sentimiento de ser descubierto infraganti, de poner en riesgo algo tan maravilloso, tan solo nos ponemos, ponemos al borde del abismo algo que costó construir.
Acá nuestros deseos y manías ilícitas y fortuitas nos llevan a cometer ciertos actos censurados, la censura ante los ojos de los demás, el placer y escondidos pensamientos acurrucados en tu pecho.
Hoy no hice nada malo, Hoy.
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